Esperando
un encuentro fortuito previamente hablado, no serán horas, pero me bastan
minutos para sentirme feliz viéndote. Pueden pasar días, meses, pero esos pocos
segundos en los que una sonrisa ilumina tu rostro taladrarán mi mente anhelando
una próxima mirada fugaz, un flash de tus ojos azules que parecen verdes, un
desliz de tu flequillo ocultándolos, de tu mano retirando cabellos castaños que
parecen pelirrojos, un enrojecimiento que llega a tus mejillas y que intentas
disimular de manera sutil mirándome fijamente, esperando respuesta a una
pregunta que mi cerebro ocupado en contemplarte no ha podido procesar, pero que
mi mente ágil y mi verbo fácil intentan satisfacer.
"Me alegro de haberte visto."

No hay comentarios:
Publicar un comentario