Todo
el mundo sabía que era una mujer bala, había caído de cabeza en aquella fábrica
y el 'sabía' y el 'era' tomaron mayor sentido.
Todo
el mundo creía que fue un accidente, un mal reglaje en el ángulo de tiro y
demasiada potencia en el resorte que la impulsaba desecharon esa posibilidad.
Todo
el mundo hablaba del quién y del porqué, lo que no sabían es que ella ya había decidido
no seguir formando parte de ese todo, de ese mundo, de ese 'todo el mundo'.

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