-“Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada…”- se quejaba amargamente Julia.
-“Por ahora gano.”- pensaba yo mientras
tanto.
Seguía relatando sus problemas mientras
todos la mirábamos haciendo ver que nos interesaban.
-“Bien, Julia, bien, sigue así y ya verás
como en unos cuantos días te encuentras mejor”- decía la psicóloga- “¿alguien
más quiere hablar o terminamos aquí?”-
Silencio, ninguno levantaba la cabeza, sólo
se oía silencio.
No tenía necesidad de hacerlo, ganaba sin esfuerzo
alguno, pero los silencios me matan.
-“Creo que es hora, hora de haceros cómplices
de mis sufrimientos, amigos anónimos.”-
Saqué la pistola y, por primera vez, alcancé
la felicidad.
-“¡Gané!”-
No hay comentarios:
Publicar un comentario