-¿Por qué me mira así?- debe de pensar.
Mis ojos se van directamente a ella, no
tiene nada en especial, pero su forma de mirar ese libro, de mover su cabeza al
ritmo de la música que emiten sus cascos, de colocarse el pelo detrás de la
oreja con esas manos pequeñitas… me fascina.
Y hoy, por fin, me está mirando directamente,
con esos profundos ojos verdes. Tanto tiempo esperando este momento, sólo me
faltaba ese detalle.
Intento entregarle mi obra de arte, pero mi
aspecto andrajoso no ayuda en absoluto.
Otro papel más para calentarme…
No importa que tu aspecto sea andrajoso, mientras tu corazón esté impoluto. Seguro que le puedes ofrecer más que cualquiera ;)
ResponderEliminar