jueves, 12 de diciembre de 2013

Confesión


-Tal vez si hubiera preguntado dónde, detective, ahora ya es tarde. Su empeño en el porqué le ciega.

-¡No me ciega! ... ¡Cierra el pico, cabrón! ¡Contesta!, ¿por qué?- insistía, rojo, lleno de furia.

-¿Sabe que se contradice?

-¡Tú contesta y no tendré que utilizar esto!- me decía mientras dejaba que un puño americano asomase del bolsillo de su chaqueta.

-Me preguntó el quién y se lo dije, yo. Me preguntó el cómo y se lo conté con pelos y señales, incluso le dije que había un octavo que no había encontrado. ¿Pero el porqué…? según el psicólogo era porque mis padres me abandonaron… En realidad, ellos fueron los primeros…
 

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