viernes, 27 de diciembre de 2013

Sobran Palabras


-Y no intentes escabullirte, que no te va a servir de nada.- una vez quitado ese peso de encima di media vuelta y me marché, dejándola ahí, con el sándwich a medio acabar, pensativa.
 
Nadie me dijo que fuera tan difícil esperar una respuesta, pasaron un día, dos… y, por fin, al cabo de una semana, tras acabar con mis uñas, apareció en mi puerta, sonriendo, nos miramos, pasaron unos segundos que se me hicieron eternos y, sin decir nada, se abalanzó sobre mí.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario